A la muerte de Pedro IV y como resultado de las discordias entre la reina Sibila y su hijastro Juan I, la reina viéndose perseguida y en peligro, huyó a Sitges a donde la acompañaron su hermano Fortiá, Bartolomé de Limas y Berenguer de Abella. El blando refugio le debió de parecer poco seguro y pronto partió para refugiarse en San Martí Sarroca done, sitiada la plaza, fue hecha prisionera por los soldados de Juan I. Bernardo de Fortiá se vio obligado a transigir con el Rey victorioso y renunció a favor suyo la jurisdicción sobre el castillo de Sitges.
En marzo de 1387, los vecinos de Sitges acudían, al sonar de las trompetas de los heraldos reales, a la plaza del Castillo. Su señor, el Rey, había mandado reunir a todos y traspasa allí oficialmente sus derechos a su mujer doña Violante de Bar. A la ceremonia solemne asisten varios nobles como Ramón de Vilanova, Guillermo Clapés y varios miembros de la familia de Ribas.
Tres años sólo fue el castillo de Sitges de doña Violante de Bar. En junio de 1390, la reina, para atender a la boda de su hija que se casaba con Luis de Anjou, vende jurisdicción y derechos a la Obra Pía, incluido el castillo de Campdasens.
Este fue el último cambio de señor que vio el castillo de Sitges, pues aparte de los pocos años que quedó incorporado a la Corona con los reyes de España Felipe II y Felipe III, perteneció hasta principios del siglo XIX, en que fue lastimosamente derruido, al Capítulo Catedral de Barcelona como representante de la Obra Pía.
¿Por qué desapareció el castillo de Sitges y la Torre de las Horas, de cuyos muros irradiaba la historia misma de la villa? Nos duele su desaparición como cosa y casa propia.
Era el castillo de grandes proporciones. Tenia ventanas de estilo gótico. Su fachada principal daba a donde hoy están los mercados. En el primer piso tenía un gran balcón y a sus lados dos ventanas. En el piso segundo tres ventanales. La fachada que daba al poniente tenía cuatro ventanas. En su centro se erguía una torre robusta y no muy alta. Fue derruido, habiéndose encargado de las obras de la nueva Casa de la Villa que debía alzarse en su lugar, al arquitecto don Salvador Vinyals. El Ayuntamiento se inauguró el 23 de agosto de 1889, y realmente no es muy afortunado. La Torre de las Horas desapareció antes, durante la revolución de 1868.
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