Hay muchas descripciones de esta virgen morena y mayestática, abstraída y sentada en un trono, que sostiene en la rodilla izquierda al niño Jesús, cuya cabeza actual no es la primitiva, sino del siglo XVIII. De todas estas descripciones que insisten en su color, llamado por el P. Félix Clará (1854),"un castaño muy subido", la mas justa y poética, a mi ver sencillamente asombrosa, es la del padre Camós que dice de ella:"tiene los pies agudos, es morenita de cara y mira lejos".
De tener espacio y tiempo, sobre esta línea construiría a gusto, todo un capítulo a esta tostada Señora de las Nieves, mutilada de un brazo en la primera mitad del siglo XVIII y enterrada durante nuestra revolución.
Había ya sufrido tanto la gran Señora, que los tres entierros que la hicieron para salvarla de las turbas iconoclastas, la descompusieron casi por completo. Parece que haciendo causa con el llanto y la muerte de la cristiandad española, la Virgen del Vinyet murió humanamente con tantos mártires.
Cuando en 1939 la desenterraron, apenas era un triste montoncito de polvo de madera que se deshacía al tocarlo como el corazón del recuerdo. El escultor Jou, hijo de Sitges, la rehizo casi totalmente, conservando la mascarilla de la imagen.
Si ya no es aquella, nosotros la queremos y la rezamos aun con mayor ternura. Porque mira a lo lejos... |